El Prestige a jucio



Ana Terroso Conejero

25 de Octubre de 2012    

El buque petrolero “Prestige” se hundió el 19 de Noviembre de 2002,  a 130 millas de las costas gallegas, tras un rumbo agónico y contradictorio que se prolongó durante seis días. Su pecio o cascarón descansa a unos 4.000 metros de profundidad. La última inspección realizada al pecio fue encargada por el Gobierno Español a la empresa petrolera REPSOL-YPF  y fue ejecutada con el apoyo del Instituto Español de Oceanografía a finales de 2007, costó 7,2 millones de euros al erario público; el informe indica que aún quedan aproximadamente 400 toneladas de hidrocarburos en los tanques de proa y otros 700 en popa; sigue existiendo riesgo de corrosión y perforación de los tanques como consecuencia de su degradación estructural.

De los residuos del Prestige no existe información transparente y pública relativa al destino y tratamiento definitivo de las aproximadamente 90.000 toneladas de residuos en tierra (60.000 en la empresa SOGARISA, 20.000 en el municipio gallego de Cerceda y 10.000 en “diferentes puntos”). En noviembre de 2011 se reconocía oficialmente que faltaban por tratar unas 10.000 toneladas almacenadas en el municipio de As Somozas. A día de hoy, no se conoce el resultado final del proceso, ni la cantidad reciclada, ni el presupuesto destinado a este cometido.

Hay alrededor de 1.500 perjudicados que reclaman indemnizaciones. El Estado Francés y 8 municipios de aquel país están personados en la causa. Hay menos reclamantes que al inicio del proceso judicial porque muchos desistieron, aún en las últimas semanas, al haber cobrado ya de la Administración.

Hay 4 acusados, el capitán del barco, Apostolos Mangouras; el jefe de máquinas, Argyropoulos Nikolaos, ambos de nacionalidad griega; el primer oficial, Irineo Maloto, de nacionalidad filipina y en paradero desconocido; y José Luis López-Sors, Director General de la Marina Mercante en el momento del hundimiento.

En la primera sesión de la vista oral sobre el hundimiento del petrolero Prestige celebrada el 16 de Octubre en A Coruña, la Fiscalía ha cifrado el importe definitivo de la responsabilidad civil en 4.442 millones de euros. De los cuales 2.433 millones de euros pertenecen a la comunidad gallega.

Pensamiento Crítico ha querido saber desde dentro qué pasó durante la catástrofe, por ello hemos hablado con la plataforma Nunca Máis. A continuación se desmenuza la entrevista concedida por Xaquin Rubido Muñiz, portavoz de dicha plataforma.

Pensamiento Crítico: ¿De qué manera afectó la catástrofe natural al pueblo gallego?

Xaquin Rubido: A nivel sanitario diversos estudios muestran las secuelas que el vertido dejó en todos aquellos que tuvieron una exposición más o menos larga al vertido.
La revista del American College of Physicians, publicó en 2010, el estudio “Efectos sobre la salud del derrame de petróleo del Prestige”, en su revista Annals of Internal Medicine, sobre una muestra de  casi 7.500 miembros de  40 Cofradías de Pescadores de toda Galicia. En ese estudio se evaluaron dos tipos de efectos a nivel genético: las consecuencias en el organismo de una exposición a corto y a más largo plazo. Ambas exposiciones presentan problemas de salud especialmente en las vías respiratorias pero en el segundo caso, las toxinas llegan a alojarse en las células por lo que podrían llegar a producir enfermedades tan graves como el cáncer y daños neuronales.

En “Persistent respiratory symptoms in clean-up workers 5years after the Prestige oil spillpublicado por la revista Occupational and Environmental Medicine. y realizado por el grupo SEPAR-Prestige, se analizan los efectos sobre el organismo 5 años después del desastre y alerta de la necesidad de hacer un seguimiento a los voluntarios que estuvieron en contacto con el fuel.

El problema queda agravado ya que hubo veces en las que no se tomó las medidas de seguridad adecuadas como se alerta en el estudio “Exposición a las mareas negras y sus efectos sobre la salud”, que aparece en la revista  Arch. Bronconeumology (Rodriguez-Trigo G. et al.2007). Según se explica, los marineros fueron el grupo de mayor riesgo ya que no estaban informados de los peligros sanitarios y por lo tanto los que presentaron con mayor frecuencia problemas agudos de salud.

De todo lo dicho hasta ahora, cabe subrayar que la administración sanitaria pública dependiente de la Xunta de Galicia no realizó ni va a realizar seguimiento alguno sobre las personas que efectuaron labores de limpieza, incumpliendo las recomendaciones hechas por los especialistas.

A nivel productivo, diez años después de la catástrofe del Prestige, existen aún bancos de marisco no recuperados, como es el caso de Fisterra o del Pindo, y problemas productivos que coinciden con las fechas del siniestro, como la debilidad en la fijación del percebe en áreas de piedras y cantiles de la Costa da Morte.

Hubo también errores muy graves en el modelo de gestión del Gobierno gallego, porque se substituyó una parte muy importante de la producción propia por importaciones.

En la pesca de bajura, la facturación de  2011  es inferior  a la del año 2000 (antes del Prestige), también con una importante disminución productiva (capturas). Lo mismo sucede en el marisqueo a pié y a flote, y en los parques de cultivo. En cuanto a la producción de mejillón, las perdidas en facturación del período 2003-2010 alcanzan los 45 millones de euros.

La Xunta de Galicia no realizó estudios biológicos que evalúen el impacto en los sectores productivos.

A nivel ambiental, no existe, a día de hoy, ninguna evaluación pública sobre los efectos ambientales a largo plazo, ni se conoce el grado de recuperación de los espacios sensibles en su día afectados. Con todo, es evidente que la desaparición de una población de 110.000 aves marinas durante la catástrofe, no es fácil de recuperar.

Los vertidos del “Prestige” impactaron directamente sobre 16 hábitats naturales protegidos en Galicia, y otros 25  también sufrieron daños.

En algunos casos la recuperación es lenta, en parte como consecuencia de que las labores de descontaminación  fueron efectuadas incorrectamente.

Con independencia de la evidente y extraordinaria capacidad de recuperación y regeneración ambiental de nuestra costa de mar abierto, conviene tener presente que los (escasos) estudios realizados hasta el momento indican la probabilidad de daños a largo plazo, hoy aparentemente no perceptibles, que son análogos a los de otras catástrofes de naturaleza similar. La mayoría de los estudios realizados son parciales y recomiendan un enfoque más global y continuado en el tiempo . No es cierta la tesis esgrimida por la Xunta de la recuperación completa de nuestro litoral y, de hecho, siguen  apareciendo esporádicamente, cuando hay mar de fondo o  temporales, restos de fuel que permanecen en el fondo del mar.

P. C.: ¿Qué es la Plataforma Nunca Máis?, ¿qué papel ha desempeñado en este caso?

X. R.: La Plataforma Ciudadana Nunca Máis surge de la mano de la propia catástrofe, como respuesta social al sentimiento de impotencia e indignación frente a las decisiones erráticas y erradas del Gobierno central y de la Xunta de Galicia y las continuas mentiras de sus portavoces. Nace como resultado de asambleas abiertas convocadas en Compostela en las que participaban sindicatos, cofradías de pescadores, agrupaciones de mejilloneros, partidos políticos, colectivos ecologistas, asociaciones culturales, de vecinos, etc. De ahí nace una Comisión Gestora que convocaba asambleas para las tomas de decisiones importantes y  canalizaba las propuestas ciudadanas.

Jugó un papel clave en la configuración del movimiento social, en la canalización de iniciativas de todo tipo y en la capacidad de incidir en el conjunto de la sociedad desenmascarando las mentiras de los gobiernos central y autonómico y denunciando la situación de abandono histórico en la seguridad marítima de nuestras costas.     

P. C.: ¿Hay una cortina de humo con este caso por parte de las autoridades? ¿qué creen que podrían estar ocultando y porqué?

X. R.: Pocos días antes del inicio del juicio oral, la prensa hizo públicas conversaciones grabadas que no estaban en el sumario. Esto puede indicar el interés por parte del gobierno en que no aparezcan pruebas que cuestionen su gestión de la crisis (hundimiento del Prestige) y pongan en evidencia que había soluciones técnicas mucho más acertadas que la decisión política de “mandar el barco al quinto pino” (según palabras de Álvarez Cascos,  Ministro de Fomento).

También se vislumbra un intento de responsabilizar al Capitán, más allá de su propia responsabilidad derivada de asumir el mando  de un buque en mal estado llevando una carga muy contaminante, como forma de quitarle responsabilidad penal a los verdaderos gestores de la catástrofe, cargos políticos del gobierno del Partido Popular.

Por otro lado, la profunda crisis económica en la que vivimos ejerce una presión sobre el tribunal, puesto que las decisiones judiciales pueden tener consecuencias económicas importantes, derivadas del capítulo de las indemnizaciones por los daños ocasionados.

Las autoridades mantuvieron y mantienen una actitud de ocultación sistemática de información y de intentar imponer la normalidad de la situación negando cualquier tipo de impacto y negándose también a realizar ninguna evaluación sanitaria, medio ambiental o productiva, que ponga en evidencia su gestión. El Partido Popular, que tenía de aquella -y tiene ahora- responsabilidades de gobierno tanto en la Xunta como en el Estado, nunca reconoció que  su gestión de la crisis fue nefasta para el conjunto de la sociedad y para el medio ambiente.

P. C.: ¿Porqué ha habido que esperar tantos años para que se celebre el juicio?

X. R.: La tramitación de la instrucción en el Juzgado de Corcubión sufrió un atraso importante como consecuencia de la falta de medios y de varios relevos del juez/a instructor. No hubo interés, por parte de la administración de justicia, de dotar de medios extraordinarios tanto de personal como materiales, que pudieran dar cuenta de un sumario que excedía claramente las capacidades de un juzgado de un pueblo pequeño como Corcubión.

Las autoridades estuvieron siempre interesadas en alargar el juicio en el tiempo para que se fueran diluyendo las consecuencias de la catástrofe y la indignación popular.

P. C.: ¿Qué papel tiene la plataforma en el transcurso del juicio?
X. R.: La Plataforma Nunca Máis interpuso en su día – en el Juzgado de Corcubión- como acción popular, una querella criminal contra los responsables de los daños causados por la catástrofe del petrolero Prestige; las personas vinculadas a la propiedad, explotación y gobierno de la embarcación; la empresa Mare Shipping Inc., propietaria del buque; la empresa Universe Maritiam Ltd., armadora, y Apostolos Ioannis Mangouras, el capitán, y aquellas otras personas que, desde la Administración, constituidos en gabinete de crisis, decidieron  su destino desde el momento del siniestro: Arsenio Fernández de Mesa, delegado del Gobierno en Galicia, Ángel de Real Abella, Capitán Marítimo da Coruña y José Luis López Sors, Director General de la Marina Mercante, sin perjuicio de la responsabilidad de otras personas que pueda determinarse a lo largo del proceso judicial.

La responsabilidad de los titulares del buque y de su capitán se fundamenta en el conocimiento y autorización al transporte de una carga altamente contaminante en una embarcación que no reúne las condiciones mínimas de seguridad, que por lo tanto constituye un riesgo, una fuente de peligro, que excede a lo jurídicamente asumible y que convierte en probable un daño como el que se produjo. Quien es conocedor de esa posibilidad de daño por el riesgo que genera y, no obstante, lo asume, en este caso poniendo a navegar el buque con 77.000 toneladas de fuel, merece para la ley penal el máximo reproche.

Tenían que haber previsto las consecuencias de su decisión y de la autorización al tránsito errático del buque durante días frente a las costas de Galicia: el vertido masivo, el hundimiento, el enorme incremento espacial de la contaminación; además de todo esto, y sin justificación técnica alguna, su decisión de alejamiento provocó daños que en otro caso no se hubieran producido.
Por lo tanto, el papel de NUNCA MÁIS en el juicio es intentar castigar penalmente a los responsables de convertir un mero accidente marítimo en una catástrofe medioambiental, desde el gabinete de crisis hasta los responsables dentro del Gobierno de Aznar (Sr. Álvarez Cascos y Sr. Rajoy).




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1 comentario:

  1. me parece que esta muy bien ilustrado y explicado todo lo ocurrido hasta el momento lo referente as lo ocurrido en este tema, y como el gobierno del PP esta haciendo desde entonces todo lo posible para optruir y evitar el aclarar responsabilidades ya que su gestion fue mala o incluso esta dentro de la dejacion de funciones con consecuencias grabes para la sociedad, Iremos viendo como se van dejando de acatar responsabilidades por parte del gobierno i intentaran hechar el muerto al que menos este protegido y aseguir viviendo del cuiento, que para eso estan, para cobrar buenos sueldos sin tener responsavilidades a la hora de la verdad, con esta maraña de inectos que tenemos en España en los cargos publicos asi nos luce el pelo, gracias por la informacion, sin esta informacion estamos vendidos,.

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