Alerta: fuga de cerebros

Alejandro López de Miguel

09 de Noviembre de 2012

El número de parados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo alcanzó a finales de octubre la cifra de 4.833.521 personas; su nivel más alto desde 1996. Sin embargo, según la Encuesta de Población Activa publicada recientemente por el Instituto Nacional de Estadística, el número de desempleados aumentó en 85.000 personas, hasta los 5.778.100 parados; 5.778.100 ciudadanos españoles con nombres y apellidos que son incapaces de encontrar un trabajo en nuestro país.

Por otro lado, el informe de la Fundación la Caixa (Crisis y fractura social en Europa. Causas y efectos en España), publicado el 6 de noviembre asegura que cerca de 300.000 familias cuentan con la pensión de uno de sus miembros como única fuente de ingresos. Del mismo modo, tal y como acredita este estudio, España ha pasado de ser el país con menor brecha social al ser el tercero de entre los 27 países de la UE en registrar mayor desigualdad entre ricos y pobres.

Por si fuera poco, y según las previsiones de la UE, el déficit estará descontrolado hasta 2014, en 2013 nuestra economía se contraerá en un 1.5% y el número de parados superará los seis millones en nuestro país, que también será el último en salir de la crisis de entre todos los estados de la Eurozona.

La dureza de estas cifras resulta impresionante, pero la frialdad de los números apenas sí se acerca a transmitir la difícil realidad que les ha tocado vivir a millones de ciudadanos.  En este contexto, uno de cada dos jóvenes españoles que intentan incorporarse al mercado laboral no encuentran trabajo, y numerosas voces han alertado ya de que se está produciendo una fuga de cerebros españoles hacia otros países, aunque otras tantas  se hayan apresurado a negarlo.

“Uno ve cuantos españoles hay residiendo en un determinado país en un momento A y cuantos en un momento B y detecta que se ha producido un aumento, por ejemplo, de 40.000 españoles. Entonces, rápidamente dice: se han ido 40.000 al país X, y como ve que tienen una educación superior, pues concluye que se han marchado a buscar oportunidades”.
José Ignacio Wert, ministro de Educación (El País, 23-02-2012)

En la misma entrevista, concedida a RNE y publicada por el diario El País, el ministro Wert llegó a afirmar que “si uno mira de verdad a través de los registros de embajadas y  consulados, la supuesta fuga de cerebros es menos de la sexta parte de esa cifra”.

Las declaraciones del ministro chocan de manera directa contra los datos aportados por el INE, presentados por distintos diarios españoles. Según el Instituto Nacional de Estadística, 132.536 personas emigraron entre los meses de marzo y enero desde nuestro país, y una de cada cinco era de nacionalidad española.



Sólo entre los meses de enero y marzo de este año, 27.004 ciudadanos españoles (el doble que los que emigraron durante el mismo periodo el año anterior) decidieron abandonar el país. Según las mismas fuentes, en el tramo de edad establecido entre los 28 y los 45 años partieron más de mil personas de cada tramo de edad (1.000 de 28, 1.000 de 29, y así sucesivamente), una proporción aplicable a los niños con edades comprendidas entre los ocho y los diez años.

La realidad es que la tendencia al aumento de la emigración (sobre todo entre los más jóvenes) y el descenso de la inmigración se ha ido apuntalando conforme aumentaban los efectos de la crisis económica, y los diarios españoles no han sido los únicos en anunciarlo.

Palacio de Westminster, Londres

Reino Unido se ha convertido en el destino más habitual para los emigrantes españoles dentro del Viejo Continente (seguido de Francia y Alemania). Según los datos del Ministerio de Trabajo Británico,  el flujo de ciudadanos españoles creció en un 85% en los doce meses hasta abril del 2011. En este periodo, 25.000 españoles se adscribieron a la Seguridad Social británica, superando las afiliaciones de ciudadanos de Pakistán, Sri Lanka, Lituania e Irlanda.



Las cifras publicadas por el diario The Observer son aún más claras: entre los meses de enero y junio de este año, 70.000 españoles se registraron en  el Consulado Español en Londres, pero la institución calcula que el número de españoles estudiando, buscando un empleo o trabajando en la capital podría ser cinco veces superior a esa cantidad.

Con los datos sobre la mesa, hemos puesto rumbo a Londres para conocer mejor las historias de  cuatro españoles que actualmente residen en esta urbe. Borja, Eduardo, Marta y James son solo algunos de los jóvenes formados en nuestro país que han decidido trasladar sus vidas hasta la capital británica, afectados  por una crisis económica que parece estar lejos de terminar.


                                             Borja Fernández Fernández   

“Aprender el idioma y conocer otras culturas es la motivación que lleva a los e  españoles a emigrar mientras mejora la situación”

(27/09/1986) Nacionalidad: Español.

Lleva cerca de dos meses y medio en Londres.

Formación completada: Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual.

Habla castellano e inglés (nivel B1, intermedio).

Trabaja en el restaurante-discoteca SWAY/ Salario de 650€ (más propinas)..


                                               Eduardo Rodríguez Echevarría

“Muchas empresas están aprovechando estos momentos de crisis para realizar ERES  indiscriminados con la connivencia del Gobierno”

(11-12-1980) Nacionalidad: Español.

Lleva un año y medio en Londres.

Formación completada: Licenciado en Administración y Dirección de Empresas.

Habla castellano e inglés (antes de venir a Londres tenía un nivel básico, hoy lo considera avanzado).

Trabaja en el restaurante méxicano Flying Burrito/ Salario mínimo, 7,75€, alrededor de 1250€ al mes (como apunta Eduardo, suficiente para vivir, pero no para ahorrar).
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                                                Marta Alonso Esteban

“El otro día (y te hablo de un día cualquiera) quince personas dejaron el currículum en el bar. Todos ellos eran españoles”

(24/08/1988) Nacionalidad: Española.

Lleva seis meses en Londres.

Formación completada: Licenciada en Comunicación Audiovisual por la UNEX. 

Habla castellano y antes de venir tenía ciertas nociones de inglés (ha mejorado desde que reside en Reino Unido).

Trabaja en un restaurante de comida española / Salario de 1.125 eruos al mes.

                                           James Carter Elliott

“Tal y como están las cosas, hasta dentro de 10 años no tiene sentido volver a España”

(20/03/1989) Nacionalidad: Español/Británico.

Lleva un año y medio en Londres.

Formación completada: Bachillerato. También ha iniciado algunos estudios sobre aviación e ingeniería aeronáutica.

Habla castellano e inglés y tiene algunas nociones de francés.

Trabaja en una compañía de jets privados / Salario de 38.000 euros anuales. 
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Irene Alzas Dries
Hay personas que vienen con agencias que cobran muchísimo para después no hacer nada. Parece que se ríen de la desesperación de la gente que busca una vida mejor”

Irene Alzas Dries conoce bien las historias de muchos de los jóvenes españoles que deciden transferirse a Gran Bretaña. Diplomada en Empresariales, tiene un
Máster  en Tributación, Contabilidad y Gestión Financiera y trabaja en un restaurante en Londres, aunque sigue formándose, añadiendo cursos a su currículum para acceder a un trabajo en  su sector.  Durante 12 años, Irene colaboró con la Concejalía de Juventud de Badajoz para crear un programa que proporcionase apoyo a los jóvenes que hoy deciden emigrar a otros países.

Irene reside en Londres desde junio de 2010, pero la Concejalía cuenta con sus datos para proporcionárselos a todo aquel que busque ayuda para establecerse en la capital británica, una labor que desarrolla de forma totalmente altruista.

PC: ¿Cómo ayuda a los jóvenes españoles que deciden asentarse en Londres?

R: Intentamos colaborar unos con otros, no soy la única que presta su ayuda. Si alguien viene con un CV intento modificarlo según las directrices inglesas; si me preguntan por barrios para asentarse les digo lo que sé sobre esos barrios, y si me preguntan por ayudas les indico donde les pueden informar. A mí me ayudaron cuando llegué, y lo agradecí. Ahora me toca a mí echar una mano a las personas que vienen, porque si no, a veces, todo se hace un mundo.

PC: ¿Tiene alguna página web, algún lugar en el que pueda contactar previamente con estas personas?

R: No, porque normalmente colaboro con personas que conozco o con amigos de amigos, pero  si veo que necesito una la crearé, es fácil.

PC: ¿A cuántos españoles ha podido ayudar desde que está en Londres?

R: Mínimo a 20 personas: dándoles consejos para preparar entrevistas, currículums, para encontrar alojamiento... Lo hago porque me sale ayudar, no llevo una cuenta.

PC: ¿Cuál  es el perfil de estas personas?

R: He encontrado personas de todo tipo. Desde jóvenes de 18 años que vienen a la aventura, hasta mujeres de 38 que tienen la espina clavada de no haber hecho un Erasmus, se quedan sin trabajo y deciden empezar una nueva vida en un país extraño. En lo que se refiere a la formación pasa lo mismo, hay personas que solo tienen la ESO y otras que han cursado un máster.

PC: ¿Cuáles son las principales dificultades a las que deben enfrentarse  cuando deciden establecerse aquí?

R: Antes encontrar trabajo era más fácil, pero con ganas y contactos aún se puede conseguir. Eso sí: hay que empezar desde abajo. Si  te ven con ganas puedes ir subiendo, pero hay que empezar en hostelería, en tiendas de ropa, como el clásico “kicher potter”(lavaplatos)…Y mientras tanto, puedes aprender el idioma. Encontrar trabajo cualificado es más difícil, no suelen  cogerte directamente al salir de la carrera.
Por otro lado, y  dejando a un lado el clima y de la comida están los tópicos de siempre: tener que hacer nuevos amigos, los desplazamientos  en una ciudad grande, el saber cómo obtener una cuenta en el banco o el número de la seguridad social...

Además, el modelo de currículum es totalmente diferente al español, y aquí compites con personas venidas de todas las partes del mundo. Aquí no importa “ de quien eres”, ni qué títulos tengas, sino tus ganas de salir adelante.

PC: ¿Cómo les acoge la sociedad británica?

R La sociedad británica a veces nos mira con recelo, porque es cierto que  muchas personas han abusado (y están abusando) de las ayudas del gobierno inglés.

PC: ¿Cuántos españoles se han establecido este año en Londres? 

R: No puedo darte números concretos. El año pasado se publicó que en los seis primeros meses del año se habían inscrito en la Seguridad Social Inglesa 50.000 españoles, sin contar con las personas que vienen de au-pair o que deciden estudiar aquí. Lo que sí te puedo asegurar es que en cada tienda de ropa de marca española, hotel, restaurante de comida rápida o cadena de cafeterías puedes encontrar como mínimo un trabajador español.
Desde el año 2011, el número de españoles ha crecido muchísimo; a día de hoy, si viajas en  metro o en autobús el idioma que  más escuchas  es el español. Escuche más ingles este verano, cuando  me fui a la playa, que viviendo en Londres.

PC: ¿Existe una verdadera fuga de cerebros?

R: Sí. Las personas intrépidas, luchadoras, con instinto de superación, buscan una salida, una vida mejor. Quieren seguir aprendiendo, y que su esfuerzo sea recompensado. En mi lugar de trabajo, casi todos los españoles estamos diplomado o licenciados y la mitad contamos con algún que otro máster.

PC: ¿Qué podemos hacer para invertir esta tendencia migratoria?

R: Valorar  y  recompensar el esfuerzo que estas personas han hecho para prepararse. Aquí, montar una empresa es relativamente fácil. En 24 horas puedes tenerla constituida, y no necesitas afrontar muchos gastos. Además, hasta que no hayas tenido un cierto montante de beneficios no tienes que pagar demasiadas tasas, por lo que son muchas más las personas que se atreven a poner en marcha sus proyectos empresariales.

Catedral de Londres y Puente del Milenio sobre el Támesis

La labor que realizan personas como Irene Alzas puede facilitar notablemente la vida de los jóvenes emigrantes españoles en Londres, que deben hacer frente al idioma, a los prohibitivos precios del transporte o la vivienda de esta urbe y a las numerosas diferencias existentes entre la cultura británica y la española.

Internet es otra de las herramientas claves para establecerse en cualquier destino; la red de redes no solo permite reducir las dificultades para encontrar una casa o un empleo, sino que además sirve como punto de encuentro para todos los españoles congregados en la ciudad a orillas del Támesis.

¿Compensa afrontar algunas de estas dificultades para encontrar un empleo? ¿Recomendarían estas personas que los jóvenes recién graduados, diplomados  o licenciados en los centros educativos de nuestro país intentasen forjarse un futuro en Reino Unido?

Irene apunta que “los principios no son fáciles, deben informarse bien del lugar donde van y apoyarse en otros españoles que estén allí en una situación parecida, siempre desde el conocimiento de la realidad a la que van a enfrentarse”.

James lo tiene claro: “¿Por qué te vas a quedar en España si no hay nada? Para estar viviendo con tus padres, cobrando 500 euros al mes y viendo que las cosas cada vez van peor… ¡Sal! Sal, prueba,  mejora tu cultura, refuerza tu profesionalidad, encuéntrate un trabajo decente y vive tu vida.”

Todo apunta a que el fenómeno de la fuga de cerebros seguirá teniendo lugar en los próximos meses, quizás incluso en los próximos años, y probablemente con una mayor intensidad. Los jóvenes que deciden empezar una nueva vida a cientos o miles de kilómetros de su hogar podrán disfrutar de oportunidades que difícilmente tendrían de seguir en nuestro país. Sin embargo, y dejando a un lado el “capital humano” (sin duda el más importante) para pasar a la jerga de quienes ostentan el poder: ¿Cómo hacer que estas personas tributen durante sus vidas laborales en su país de procedencia? ¿Cómo evitar que sean otras naciones las que se beneficien de incontables ideas concebidas en nuestro país por estos jóvenes? ¿Cómo recuperará el Estado los recursos invertidos en su formación,  recibida en su mayor parte en centros públicos españoles? Llegados a este punto, parece difícil detener este fenómeno, y esto sí es un verdadero problema.



El texto y las imágenes incluidas en este Blog pertenecen a la Revista Pensamiento Crítico, que autoriza su difusión siempre que se especifique la procedencia de estos contenidos. Fotografías y actualizaciones diarias en http://www.facebook.com/pensamieto.critico.92


2 comentarios:

  1. Muy buen análisis, reflejo de lo que está pasando. Enhorabuena.

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  2. Entiendo y apoyo a los jobenes que salen de nuestro pais a vuscarse la vida, es una verdadera condena que nos estamos hechando encima de nuestro pais, si evitar que se nos vallan losjobenes, que de aqui a unos años hecharemos muchisimo de menos por que estamos regalando el futuro de nuestro pais,estamos provocando que otros paises se aprovechen de la gran formacion que reciben nuestros jobenes, yoharia lo mismo si tuviese una buena formacion, me iria de este pais, por que la vida de cada unoesta donde realmente se puede realizar profesionalmente, todo lo otro ya biene rodado como consecuencia de esa realizacion personal, muy buen articulo, perfectamente expuesto, que lastima que sea puramente real. animo amigo sigues asi en tu trabajo por que eres realmente muy bueno.

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