Trucos de alucine: segunda parte

María Canelas Guerrero

08 de Noviembre de 2012

En nuestra última actualización, los redactores de Pensamiento Crítico intentamos explicar algunos de los trucos empleados por la industria cinematográfica para cautivar y seducir al espectador: la capacidad de crear olas gigantes o imágenes en tres dimensiones fascinan a públicos de todas las edades. Por ello, y de nuevo de la mano del licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca y Director de Fotografía por la ECAM, Carlos Terroso, Pensamiento Crítico ofrece una nueva edición de “Trucos de Alucine”, para explicar a los lectores algunos de los secretos del llamado séptimo arte.


¿Cuál es el efecto o técnica más reciente de la historia del cine?

Es complicado definir cuál es el efecto más reciente; el cine, como buena fábrica de sueños, no cesa en su empeño de conseguir herramientas para seguir sorprendiendo a los espectadores. Muchas de las técnicas que hoy día se utilizan y se venden como novedosas, suponen en realidad el perfeccionamiento de otras ya inventadas a lo largo de la historia del cine (como es el caso del 3D). Quizás las más recientes son las relacionadas con el desarrollo de imágenes construidas digitalmente.

Si bien es cierto que la composición de imágenes reales y  por ordenador ha avanzado mucho (como hemos podido ver en cintas como Lo imposible), una de las técnicas que más se ha desarrollado en los últimos años es el motion capture, que permite capturar movimientos de una personal real y trasladarlos a un modelo digital.

Más que un efecto novedoso, hay una mejora de los existentes

¿Qué es un croma?


Un croma es una pantalla de color verde o azul que se pone generalmente detrás de los personajes a la hora de grabar una escena, para posteriormente sustituir este fondo monocromo por la imagen que queramos. El uso de tonos como el verde o el azul no es casual, la razón por la que se utilizan estos colores es porque son los menos comunes en la piel humana. Por ello, al sustituir estas tonalidades por otras imágenes las pieles no se ven afectadas.

Los cromas más sencillos se colocan fundamentalmente en ventanas, para luego ser reemplazados por imágenes de paisajes que pueden estar muy lejos del lugar de rodaje. De manera común también se emplea para poder recortar personajes en movimiento, para trasladarlos a otros escenarios de manera fácil y limpia.

El croma se sustituye por la imagen que se desee

¿Cuál o cuáles son los mejores cromas de la historia del cine?

Es complicado definir cuál es el mejor croma de la historia de cine, ya que hoy día es una de las técnicas imprescindibles dentro de la industria cinematográfica. Por romanticismo, los utilizados en la primera entrega de La Guerra de las Galaxias (Una Nueva Esperanza, George Lucas, 1977) podrían servir como ejemplo. Más recientemente tenemos el caso de la cinta Sin City (Robert Rodriguez, 2005, una lección de utilización extrema del croma).

Quizás, los productos audiovisuales que a día de hoy han logrado sacarle un mayor rendimiento al croma (con resultados espectaculares) han sido las series. Desde Boardwalk Empire (HBO, 2010) hasta Betty The Ugly (ABC, 2006) la mayor parte de estos formatos utilizan los cromas en sus producciones. En el caso de la serie de la HBO para recrear una antigua ciudad de Atlantic City y, en el caso de la segunda, para evitar los gastos que supondría rodar en las calles de New York.

Star Wars y Sin City como ejemplos de croma

¿En qué consiste el efecto denominado la noche americana?


En los inicios de la historia del cine las películas eran muy poco sensibles; requerían de un grado de iluminación considerable, por lo que se tuvo que buscar una solución para recrear debidamente las escenas nocturnas. Para ello se colocaba un filtro azul en la cámara y se subexponía la imagen (se rodaba más oscura de lo normal). Con ello se conseguía una imagen generalmente azulada y oscura, en la que se intentaba que las zonas de luz simularan el brillo de la luna.

Si queremos aplicar esta técnica hay que evitar rodar algunas partes de cielo y posibles sombras, ya que por muy clara que esté la luna, de noche no hay proyección de sombras. Es una técnica que dota a la imagen de un aspecto irreal y casi teatral que el espectador identifica inmediatamente. Durante mucho tiempo en la historia del cine se utilizó este efecto tanto por motivos económicos como puramente técnicos, aunque se haya desechado hoy día, al existir la posibilidad de rodar de noche. Un ejemplo de este efecto podemos verlo en la película Barry Lyndon (Stanley Kubrick, 1975).

Noche Americana: simular la noche mediante el trucaje de la lente y la exposición

¿Qué es el control de movimientos (motion capture)?

En muchos cómo se hizo de distintas películas hemos visto actores ataviados con un mono de un solo color y con el rostro lleno de puntos. Esos puntos son marcadores de referencia para un ordenador. Este equipo, que lleva una cámara integrada, reconoce el desplazamiento de los puntos y traslada los movimientos o expresiones de un actor a un modelo digital en 3D. Esta técnica evita tener que “crear” estas escenas de manera artesanal, es decir: para reproducir la expresión de una cara ya no hay que hacerlo fotograma a fotograma, sino que basta digitalizar directamente desde un modelo real en un proceso automatizado y mucho más fiel.

Motion Capture: proceso digital para trasmitir movimientos reales a un modelo 3D

¿En qué escenas podemos apreciar su uso?

Son muchas las películas que utilizan este sistema hoy día. Quizás el ejemplo más famoso sea el del personaje Gollum de la saga El señor de los anillos (Peter Jackson). Todos los movimientos de la criatura son interpretados por el actor Andy Serkis y trasladados al modelo 3D; así, los movimientos son mucho más fluidos, reales y expresivos.  En Avatar (James Cameron, 2009) también se utilizó este sistema para lograr que los cuerpos artificiales fueran lo más parecidos posible a los humanos empleados de manera original.

Fundamental en el desarrollo del motion capture ha sido la labor de la compañía neozelandesa Weta Digital. Creada por Peter Jackson en 1993 y responsable de los efectos de la trilogía de El señor de los anillos, ha conseguido perfeccionar esta técnica en producciones como King Kong (Peter Jackson, 2005), Las aventuras de Tintín (Steven Spielberg, 2011) o la espectacular (por sus efectos) El origen del planeta de los simios (Rupert Wyatt, 2011).

Además de en el cine, esta técnica se emplea también en el desarrollo de videojuegos; gracias a este tipo de tecnología, podemos controlar en nuestra consola a actores conocidos (es el caso del videojuego L.A. Noir) o manejar a Messi y Cristiano Ronaldo en el Fifa o en el ProEvolution Soccer. Es como si se realizara una copia digital del personaje real trasladado al mundo de los videojuegos.

Gollum (El señor de los anillos) como ejemplo del Motion Capture

¿Cómo se consigue simular la evaporación del agua en escenas que transcurren, por ejemplo, en el desierto?

Lo normal es que para este tipo de efectos se utilicen programas de ordenador especialmente diseñados para recrear fenómenos físicos ambientales. Cuando se anima un personaje, es relativamente fácil recrear los movimientos humanos al andar, puesto que cada figura solo cuenta con dos piernas. Imaginemos que tenemos que animar millones de gotas de agua en el momento en el que chocan contra una pared. Para ello se desarrolla un software que tiene en cuenta millones de  cálculos matemáticos y datos físicos para recrear el movimiento de un fluido de la manera más realista posible. El procedimiento es similar para simular polvo, humo o niebla.


Hay empresas dedicadas específicamente al desarrollo de este tipo de programas. En España tenemos la suerte de tener compañías como Next Limit Technologies (premiada por la Academia de Hollywood con el Technical Achievement Award', considerado el Oscar técnico por excelencia). Esta compañía está dedicada exclusivamente al desarrollo de software de partículas (agua, polvo, luz) para la industria audiovisual. Entre sus creaciones se encuentra la lava del monte de destino de El Señor de los Anillos, el agua de Ice Age o el de la reciente cinta de Lo Imposible.

Por sí solos, son un puñado de ingeniosos y sofisticados trucos, pero utilizados de la manera adecuada permiten sorprender y maravillar al espectador, trasladarlo a nuevos mundos u ofrecer nuevas perspectivas de realidades ya conocidas; desde hace más de cien años, el cine es mucho más que un conjunto de imágenes en movimiento, y estas técnicas sirven como apoyo para desarrollar la magia del séptimo arte.

Una de las mejores compañías de creación de partículas es la española Next Limit



El texto y las imágenes incluidas en este Blog pertenecen a la Revista Pensamiento Crítico, que autoriza su difusión siempre que se especifique la procedencia de estos contenidos. Fotografías y actualizaciones diarias en http://www.facebook.com/pensamieto.critico.92

1 comentario:

  1. estupendo trabajo la realizacion de este articulo, que lo hace muy atractivo e interesante, gracias por tu trabajo Maria, por que a parte de enseñarme cosas que desconocia se me hace muy ameno y agradable el leerlos ya que los esplicas de una forma muy clara para aquellos que no tenemos niidea de estos temas,.

    ResponderEliminar