Las dos caras del 23F

Vídeos, imágenes y crónica de los hechos


Alejandro López de Miguel
 24/02/2013





El 23 de febrero de 2013, 32 años después del intento de golpe de estado perpetrado por el  teniente general Tejero, más de 300 plataformas convocan la llamada Marea Ciudadana. Cerca de 80 ciudades en nuestro país, y otras tantas en diversos puntos de Europa, participaron ayer en una acción de protesta en la que grupos defensores de la sanidad pública (Marea Blanca) o la educación (Marea Verde), contra el maltrato animal, partidos políticos (Equo o IU) o en desacuerdo con el ERE recientemente aprobado en Telemadrid, unieron sus fuerzas en las calles, después de aprobar un manifiesto común en el que cargan contra los mercados financieros o la privatización de los servicios sociales.

Puerta del Sol, Madrid, 23 de febrero

Cuatro marchas (Sol, Colón, Puente de Vallecas y Embajadores) recorrieron ayer la capital desde las 16:30 horas, para confluir en Neptuno (Plaza Cánovas del Castillo). Supervisando la concentración, en la que participaron decenas (quizás, incluso cientos) de miles de personas, se encontraban más de 1.500 agentes de la UIP, que a partir de las 22:00 horas, se verían envueltos en distintos altercados con numerosos manifestantes, varios de ellos violentos.

Hasta las 20:00 horas, la jornada discurrió con normalidad, entre cantos, bailes y consignas, en su mayoría contra el actual Gobierno del Partido Popular, pero sin escatimar en referencias a otros agentes políticos.

Un cordón humano, formado en gran parte por la plataforma de los Bomberos Quemados, custodió el perímetro de la valla del Congreso de los Diputados hasta las 20:00, hora en la que los organizadores desconvocaron esta protesta. A partir de entonces, algunos de los asistentes lanzaron diversos objetos (latas, botellas) contra los policías que se encontraban al otro lado, que permanecieron impasibles.
 
Poco después de las 21:20 horas, el resto de agentes comenzaron a aproximarse al centro de la plaza, por lo que la gran mayoría de los manifestantes que aún quedaban en ella, no dudaron en abandonarla. Sin embargo, unos minutos después, los agentes montaban en sus furgones y se desplazaban hasta las proximidades de la rotonda de Atocha, donde comenzaron a desarrollarse numerosos enfrentamientos entre policías y manifestantes violentos, armados con palos y piedras.

Contenedor incendiado tras las protestas del 23 de febrero en Madrid

Mientras que los agentes golpearon a un número importante de ciudadanos (algunos, que no manifestaban un comportamiento hostil),  varias decenas de individuos quemaron contenedores, lanzaron sillas a la calzada, crearon barricadas y arrojaron piedras y otros objetos contra los agentes y quienes se encontraban en su radio de acción. Con 22 detenidos en la barriada de Lavapiés (sobre un total de 45 según publica hoy la prensa), varios heridos leves, empujones y algún golpe a los fotógrafos y periodistas que siguieron de cerca los acontecimientos, se cierra una jornada que empezó marcada por un carácter festivo y reivindicador, pero que volvió a convertir las inmediaciones de la madrileña estación de Atocha en el escenario de una nueva batalla campal, que de nuevo no ha sido debidamente reflejada por los medios generalistas.

El texto y las imágenes publicados pertenecen a la Revista Pensamiento Crítico, que autoriza su difusión siempre que se especifique la procedencia de estos contenidos. Fotografías y actualizaciones diarias en http://www.facebook.com/Rpensamientocritico.

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