El ex tesorero de los 38 millones

María Canelas Guerrero

Número 12 15/03/2013

Luis Bárcenas ex tesorero del PP
Cuartopoder.es
Tras observar los resultados del ranking de la estampita, en el que vosotros  mismos habéis participado con vuestros votos, hemos constatado que el caso de los papeles de Bárcenas ha sido elegido como objeto de este número de Hagamos Memoria.

A través de este artículo intentaremos explicar los puntos clave del caso, pero para entenderlo, primero tenemos que remontarnos a su origen: la trama Gürtel.

La investigación al respecto comenzó en 2009 y destapó todo un entramado de casos de corrupción urbanística, tráfico de influencias y concesiones de ayudas públicas en las comunidades de Madrid, Valencia y Galicia. Mediante sobornos y regalos a funcionarios y otros cargos públicos, los implicados conseguían este trato de favor, que les granjeaba importantes beneficios económicos.

La trama estaba compuesta por 23 empresas, y coordinada por Francisco Correa, Álvaro Pérez el Bigotes, Pablo Crespo y Antoine Sánchez. El propio Correa organizó actos para el Partido Popular desde 1990 (con Aznar recién nombrado presidente del partido) hasta 2004, cuando Mariano Rajoy y Esperanza Aguirre dejaron de contar con sus servicios.

Durante esos 14 años, Correa no solo se convirtió en el organizador de los actos del partido, sino también en el intermediario de operaciones inmobiliarias previo pago de comisiones para él mismo y para otros miembros del PP, según la investigación judicial.

Fue en el año 2009, con el bombazo de la Gürtel, cuando empezó a sonar el nombre de Bárcenas, al ser imputado por el que fuera juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, por delitos de fraude fiscal y cohecho. Entre las razones para imputarle, está la aparición de las siglas “L” y “LB” en facturas abonadas por empresas de la Gürtel, y que podrían referirse a Luís Bárcenas. Otro de los motivos fue el acceso a una conversación grabada a Correa, donde se jactaba de haberle enviado “más de 1.000 millones de pesetas a su casa y a Génova”.

El 8 de julio de 2009, Bárcenas renunció temporalmente a su cargo como tesorero para dimitir definitivamente el 8 de abril de 2010, momento en el que se reunió personalmente con Rajoy y decidió asumir por sí mismo el coste de su defensa en el proceso, que hasta ese momento había sido abonado por el PP.

Un año después, en abril de 2011, abandonó su escaño como senador, por lo que el caso regresó al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que sobreseyó la causa en septiembre. Sin embargo, la Fiscalía Anticorrupción se opuso, alegando que  era necesario investigar las cuentas de Bárcenas en Suiza.

El 15 de marzo de 2012, la Audiencia Nacional declara nulo el sobreseimiento de la causa, e imputa a Bárcenas por los mismos delitos. El juez Ruz (quien se hizo  cargo del caso de los papeles de Bárcenas por ser él mismo quien llevaba la trama Gürtel, y por considerar el primero como una ramificación) hizo público un auto  en el que reflejaba sus sospechas en relación a la existencia de una contabilidad secreta de Bárcenas y de una contabilidad paralela en el PP, al encontrarse al menos tres coincidencias entre ambos registros. Estas nuevas pesquisas relacionan al ex tesorero del Partido Popular con Pablo Crespo, considerado el número dos de la trama Gürtel y ex secretario de organización del PP gallego en los 90. También se le relaciona con Alfonso García Pozuelo, constructor imputado en la trama. 

La investigación ha sido llevada a cabo por la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) que la resume de esta forma (según informaba el diario El País el pasado 7 de marzo): “Parte de los fondos con origen desconocido recogidos y gestionados por Pablo Crespo Sabaris, cuando era secretario de organización del PP en Galicia y que figuran transferidos a la “sede nacional” constan como entradas en el sistema de contabilización que figura en los documentos publicados [por EL PAÍS]. Aportaciones de Alfonso García Pozuelo que provisionalmente se entregaban a la organización de Francisco Correa para sufragar los gastos de las elecciones gallegas constan como entradas en el sistema de contabilización que figura en los documentos publicados [por EL PAÍS], y parte de la comisión pagada por Alfonso García Pozuelo a la organización de Francisco Correa para sufragar los gastos de las elecciones gallegas constan como entradas en el sistema de contabilización que figura en los documentos publicados [por EL PAÍS], y parte de la comisión pagada por Alfonso García Pozuelo a la organización de Francisco Correa por su intervención para la adjudicación de un contrato público a la entidad Constructora Hispánica constan como entradas en el sistema de contabilización que figura en los documentos publicados [por EL PAÍS]”.

A primeros del 2013, los hechos se precipitan. El 16 de enero los medios se hacen eco de las cuentas que Bárcenas había tenido en Suiza y que, posteriormente, él mismo reconocería que llegaron a contar con hasta 38 millones de euros. Al parecer, los ingresos de las cuentas abiertas en este país estaban justificados porque procedían de “negocios y actividades profesionales”.  Según la información bancaria publicada por la misma fuente (El País, 18/01/2013) el tesorero poseía varias compañías en España, aunque no exista constancia de que poseyera firma alguna en nuestro país.

Días después, se descubren otras cuentas en EE.UU. que podrían haber sido utilizadas para vaciar parte del dinero almacenado en Suiza,  en el momento en que el nombre del ex tesorero apareció por primera vez en 2009. En total, se cree que se transfirieron al menos 2´5 millones de euros.

Un día después de este descubrimiento, el propio abogado de Bárcenas, Alfonso Trallero, asegura que su cliente regularizó 10 millones de euros gracias a la amnistía fiscal (o regularización fiscal) del Gobierno. Hacienda lo había negado desde el primer momento, pero parece probado el blanqueo de dinero a través de las empresas que Bárcenas poseía: la sociedad panameña Sinequanom y Tesedul.

Si los hechos por los que se le acusa se confirmasen, serían de una enorme gravedad. Pese a ello, últimamente el ex tesorero del PP ha aparecido más veces en pantalla por el pulso que mantiene con su antiguo partido que por sus papeles. A las explicaciones poco convincentes del Partido Popular hay que añadir las tres denuncias que ha presentado Bárcenas contra esta formación: una por despido improcedente, otra por supuesto maltrato laboral y una tercera por el robo de sus pertenencias del despacho que utilizaba en Génova 13. Un despacho, por cierto, cuya existencia niegan los miembros del PP, aunque sí reconocen que contaba con “una sala para dejar sus cosas”.


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1 comentario:

  1. Buen trabajo y muy bien expuesto de forma cronologica, verdaderamente esto si que es una estafa y un apaño y lo demas son tonterias, lomalo del asunto es que este tiparraco se encargo tambien de que muchos muchos de sus compañeros de partido, tambien se llebaran dinero con lo cual hay esta la gran defensa que el tiene, ninguno se atreve a ir en contra de el por que saben que todos se han llebado dinero y no lo han declarado, con lo cual ellos tambien han cometido un delito fiscal, de esa manera el tal Barcenas tiene las espaldas cubierta, de hecho el PP no lo lleba a los tribunales por que sabe que alli saldran cosas a la luz publica que no interesan que se sepan,
    gracias por este fabuloso trabajo,

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