Marca la casilla “Arteterapia” contra el cáncer


Carmen Reja Guisado


Número 16 - 16/05/2013

Todos o casi todos hemos pasado por la experiencia de tener a alguien cercano que atraviese, o haya atravesado en algún momento de su vida, una enfermedad como el cáncer. Hemos convivido o nos hemos relacionado con sus dolencias, su estilo de vida modificado a causa de un arduo tratamiento, sus emociones y sentimientos más profundos...
Todos o casi todos hemos tenido la necesidad en algún momento de canalizar esas emociones, que llegan para quedarse casi sin avisar, provocando un hervidero de sentimientos ávidos de ser exteriorizados, aunque en muchos casos no encuentren la forma apropiada para salir a la luz.

La pintura, la fotografía, la danza o la música han servido durante años como  vehículos de expresión, no solo del conjunto de la sociedad en la que nos encontramos, sino de todo aquel que precisa de formas de expresión artísticas para dejar una huella inquebrantable que rentará, en mayor o menor medida, en beneficio propio y/o ajeno.  

Ese beneficio, junto con la necesidad de fusionar aspectos como la creación artística con síntomas que surgen durante la enfermedad -como el estrés, la ansiedad, o la sensación de baja autoestima-, son algunas de las múltiples utilidades con las que cuenta el Arteterapia.

Nos remontamos a la década de los 40, cuando esta disciplina comienza a aplicarse en hospitales de EE.UU y Reino Unido como una metodología íntegra de atención psicológica a pacientes enfermos de cáncer. Se aplica no solo en centros hospitalarios, sino también en escuelas que ofrecen ayuda al desarrollo emocional de niños con estas patologías.

El Arteterapia encuentra su finalidad en el propósito de “encuadrar en positivo” una enfermedad que se diagnostica al año a más de 200.000 personas en España, según recoge la “Declaración de Madrid”, un documento presentado por el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) a finales del año pasado, y que ha contado para su elaboración con el apoyo de 57 organizaciones vinculadas a pacientes con cáncer y a sus familiares.

Muchas son las definiciones que podemos encontrar de esta disciplina terapéutica, que pone en jaque la capacidad creativa del ser humano en situaciones delicadas y de extrema sensibilidad, y que encuentra su máxima en la Psicología Humanista de EE. UU, entre las décadas de 1950 y 1960.

La Asociación Profesional Española de Arteterapeutas (Ate) lo define como “un método asistencial que utiliza la creación artística como herramienta para facilitar la expresión y resolución de emociones y conflictos emocionales y psicológicos”.

La proyección de esta técnica artística se extiende y no solo se enfoca a pacientes con alguna patología. Por ejemplo, en el año 2010, se llevó a cabo un taller de capacitación en “Arteterapia como Intervención de Salud Mental” en El Salvador. El Ministerio de Salud (MINSAL) colaboró con la Organización Panamericana de Salud (OPS) para poner en marcha esta iniciativa, destinada a personas que habían sufrido de algún modo la catástrofe natural provocada por la tormenta IDA (Noviembre, 2009). Las artes plásticas y diversas formas de entretenimiento (como puedan ser distintos juegos) fueron los encargados de resolver aquellos conflictos internos de niños y niñas que habían vivido situaciones dramáticas.

Niños en la escuela/ Foto: CC

En este año 2013, la Asociación Española Contra el Cáncer celebra sus seis primeras décadas llevando a cabo su labor. Esta ONL de carácter benéfico asistencial, con 52 Juntas Provinciales y más de 2000 sedes repartidas por todo el país, destina su labor para prevenir, sensibilizar  y acompañar a la población en la lucha contra el cáncer.

En concreto, la AECC de la provincia de Badajoz fundó su cuartel solidario en la céntrica Plaza de Portugal de la capital pacense, y viene realizando su actividad desde el año 1981.

Rocío Conteras. Aecc Badajoz
Foto: Carmen Reja
Rocío Contreras Fernández,  trabajadora social en la AECC Badajoz, comenzó su andadura en esta sede hace tres años, y ha explicado para la Revista Pensamiento Crítico la labor realizada por pacientes, familiares, personal voluntario y distintos profesionales en seno de esta institución. De hecho, el amplio abanico de labores solidarias cubierto por esta gran familia da cabida a trabajos que van desde la atención psicológica y social en diferentes ámbitos, al voluntariado, préstamo de materiales, gestión administrativa, terapias de deshabituación tabáquica y prevención del cáncer de colon, entre otras.

Actualmente, la actividad creativa se encuentra algo estancada por diversos motivos. Uno de ellos es la falta de espacio para la realización de talleres y actividades que planteen el desarrollo de las capacidades creativas, según explica Rocio.


AECC Montijo (Badajoz)

A tan solo 42 kilómetros del casco urbano pacense, la localidad de Montijo cuenta con otra de las sedes de la AECC. Constituida en 1994, dedica su trabajo a lograr objetivos que marca y define no solo a nivel local, sino también nacional, en consenso con el resto de agrupaciones pertenecientes a esta institución. Objetivos como apoyar y acompañar a pacientes y familiares, fomentar la investigación, movilizar, informar y concienciar siempre con el mismo objetivo: la lucha contra el cáncer.

Manuel Cienfuegos /  Cedida Aecc Montijo
Manuel García Cienfuegos ocupa la presidencia de esta institución desde el pasado mes de septiembre. La actividad que presenta el enclave montijano  está enfocada no solo a los habitantes de esta localidad, sino que se extiende por todos los pueblos de la comarca de las Vegas Bajas

La importancia de dar a conocer entre los más jóvenes los beneficios de una dieta saludable, los inconvenientes de consumir alcohol y tabaco o  la importancia de la educación sexual son algunos de los temas protagonistas en las charlas impartidas desde este centro, y que han llegado a casi 500 alumnos de dos institutos de Montijo.

Desde hace cuatro años, cada martes se reúne el grupo que asiste al Taller de Manualidades formado por mujeres que han sido operadas de cáncer de mama y personal voluntario. Telas, abalorios, fieltros y lanas que se convierten en broches, cojines o figuras de tela de la mano de mujeres unidas en su batalla contra esta patología, que solo en nuestro país afecta a entre 22.000 y 25.000 mujeres, según publicó El Mundo a principios de este mes.

Este Taller de Manualidades es una de las alternativas de ocio y tiempo libre dentro del programa “Mucho x vivir” de la AECC.  Relajación, estimulación y autoestima son valores que Cienfuegos resalta como algunas de las mejoras que experimenta una paciente en contacto con este tipo de disciplinas artísticas. Por otro lado, sumada a estos beneficios se encuentra la necesidad de desconectar de esa realidad, así como el esfuerzo de la Junta Local por desdramatizar la enfermedad  en la medida de lo posible, y dar a conocer los recursos de los que dispone la asociación para combatirla, explica.

Toda esta amalgama de creatividad y de trabajo diario tiene desde el pasado 2 de mayo un nuevo centro. Se ha pasado de los veinticinco metros cuadrados de los que disponía la anterior sede (en funcionamiento desde el año 1999) a los doscientos veinte que el Ayuntamiento de Montijo ha cedido para que la AECC continúe prestando sus servicios a la comunidad y a sus alrededores. Talleres como el de Pintura, Habilidades y Emociones positivas, Relajación y Música serán impartidos en las nuevas instalaciones, en las que también disfrutarán de la  creación de una Biblioteca y un Club de Lectura, avanza el presidente de la AECC Montijo.

Todas estas herramientas son necesarias, pero lo que verdaderamente resulta imprescindible es la materia prima que hay dentro de todos los pacientes, familiares, voluntarios y profesionales que cada día persiguen una meta común: combatir una enfermedad que según prevé la Organización Mundial de la Salud causará 13.1 millones de muertes a nivel terrestre en el 2030. Una lucha difícil, pero no imposible.

Una visión diferente

Montse Monclús / Voluntaria testimonial Aecc Badajoz
Foto cedida
Montserrat Monclús, natural de Tortosa (Tarragona) y afincada en Badajoz desde hace casi una década, fue diagnosticada de cáncer de mama a la edad de cuarenta y tres años. Un lustro ha sido suficiente para que Montse, como la llaman de forma cariñosa, cambie de forma radical su percepción sobre la vida. Ahora dedica más tiempo y mimo a vivencias o quehaceres que antes no gozaban de importancia. No tiene prisa por volver a casa mientras  pasea con su familia ni al disfrutar de los dimes y diretes del mar cuando permanece sentada en la playa, al visitar la ciudad de su marido (Málaga).

Montse describe una manera de vivir durante y después de la enfermedad no exenta de cierta fortaleza. Reconoce momentos duros, como el día que salió maltrecha de la consulta, sintiendo sobre sus hombros el peso de la noticia. Tenía dos opciones: hundirse o luchar. Eligió la segunda. Desde entonces, no ha cesado en su empeño de combatir a la enfermedad, incluso en momentos difíciles del tratamiento cuando las fuerzas flaqueaban o eran inexistentes.

En la actualidad, realiza labores de voluntariado testimonial para la AECC Badajoz. Reconoce la importancia de la realización de actividades que desarrollen ciertas habilidades, cuenten o no los organizadores con conocimientos específicos. Así, la Musicoterapia o el Taller de Memoria son algunas de las actividades que la han ayudado a sobrellevar dicha dolencia. En concreto, las facultades desarrolladas en el Taller de Musicoterapia fueron de gran utilidad para canalizar emociones y sentimientos que no mostraba en el entorno familiar para no generar preocupación. El hecho de aporrear un instrumento o gritar le permitían alcanzar su finalidad: afrontar y paliar efectos surgidos a raíz de la enfermedad.

Día a día, millones de personas se enfrentan a esta enfermedad, afrontando largos y dolorosos tratamientos, o padeciendo la pérdida de un ser querido. Esa experiencia -como la de Montse- puede, gracias a la ayuda de personas como Manuel, ser beneficiosa debido a un cambio radical de actitud, una nueva manera de afrontar esa cruda realidad. Una realidad a veces manchada de tabúes, miedo e incluso compasión que a veces hacen sombra al ejemplo de fortaleza que estas personas nos brindan con su lucha diaria y permanente que, con el arte como excusa, comienza a dar sus frutos en esta batalla contra el cáncer.


El texto y las imágenes publicados pertenecen a la Revista Pensamiento Crítico, que autoriza su difusión siempre que se especifique la procedencia de estos contenidos. Fotografías y actualizaciones diarias en http://www.facebook.com/Rpensamientocritico.

2 comentarios:

  1. donde es su sede de esta revista, de que pais? necesito sus datos para vconsiderar en mi trabajo

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    1. Revista Pensamiento Crítico29 de mayo de 2013, 8:29

      Buenos días:
      En este link puedes incontrar información de contacto. Contamos con una sede en la capital española, Madrid, y otra en la ciudad de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura.
      Muchas gracias por tu interés, no dudes en contactar con nosotros para lo que necesites. Un saludo
      http://www.revistapensamientocritico.es/p/blog-page_21.html

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