Donde quiera que estés, Friducha

Carmen Reja Guisado

Número 20 - 15/07/2013

Intrepretación Frida Kahlo. Chema Castaño Risco
El pasado 13 de julio se cumplieron 59 años del fallecimiento de la artista mexicana Frida Kahlo. Hija del fotógrafo judío de origen húngaro-alemán Guillermo Kahlo, Frida nació en la Casa Azul de Coyoacán, al sur de la Ciudad de México, en 1907.

La artista estaba unida a México, a sus tradiciones, su cultura y su pueblo. Hacía gala de ello al colocar , en su fecha de nacimiento, el año de la revolución mexicana -conflicto armado iniciado el 20 de noviembre de 1910 donde se dieron cita movimientos socialistas, anarquistas, populistas y agrarios que concluyeron con la salida del poder del presidente oaxaqueño Porfirio Díaz-. 

La obra de Kahlo nace de las emociones y vivencias trágicas que sucedieron a lo largo de su vida. Desde una poliomielitis (se mantienen dudas sobre qué enfermedad contrajo puesto que los informes médicos existentes no determinan con exactitud dicha patología), a la edad de 6 que determinó el crecimiento anómalo de su pierna derecha, hasta un accidente de tranvía que truncó en cierta medida la salud de la artista cuando apenas alcanzaba la mayoría de edad. Teniendo esto en cuenta podemos rescatar una de sus frases más descriptivas, escrita por la artista en su Diario:“Nunca pinto sueños o pesadillas. Pinto mi propia realidad”, al argumentar su trabajo frente al poeta francés teórico del surrealismo, André Breton. A la insistencia de Breton, tras conocer el trabajo de la mexicana, de incluirla en el grupo de los pintores surrealistas se sumaría la negativa de Frida, que repetiría esta frase para desligarse de dicho movimiento artístico.

Y es que al aparatoso accidente de tranvía le sucedieron numerosas operaciones quirúrgicas (un total de 32 intervenciones). La imposibilidad de la artista de moverse de la cama avivó el ingenio de su padre, que le colocaría un espejo en el techo donde se vería reflejada constantemente, con el que pondría en práctica las clases de dibujo que había recibido en el taller de grabado de Fernando Fernández Domínguez. La mayoría de sus obras (retratos) son el fruto de las largas horas que la artista se vio obligada a pasar en reposo.

En 1929 contrae matrimonio con el muralista mexicano Diego Rivera, 20 años mayor que Frida. Este enlace alejado de convencionalismos no hizo las delicias de la que fuese madre de Kahlo, Matilde Calderón, que bautizaría a modo de burla al que llegó a ser su yerno como “sapo”, por su aspecto grandote y su extraña belleza o falta de ella. Una unión manchada por el dolor de la imposibilidad de tener hijos y las múltiples infidelidades que ambos cometieron.

La vida no parecía sonreír a Frida, pero ella siempre conseguía ganar el pulso con enormes carcajadas llenas de color, como el traje típico tehuano de las indias doncellas que su esposo le recomendó vestir y que  podemos visitar en la exposición Las apariencias engañan: los vestidos de Frida Kahlo hasta el 31 de enero de 2014 en La Casa Azul (México).

De carácter sociable y divertido, sus numerosas cartas a amigos, doctores, otros artistas e incluso amantes denotan una personalidad abierta, sincera, casi transparente. Sus cualidades no pasaron desapercibidas y muchos fueron los corazones que quedaron hipnotizados por el magnetismo de la pintora, como así podemos intuir por las palabras de la ya desaparecida Chavela Vargas en una entrevista realizada por el periodista Javier Gallego en el extinto programa Carne Cruda de Radio 3:

Carne Cruda - Chavela Vargas: Un Programa para la historia - 09/07/12
[Minuto 31:10]


La figura de Frida Kahlo nos pertenece a todos - afirma Raquel Tibol, crítica de arte e investigadora argentina- ya que entre todos hemos ido poniendo su más recóndita intimidad al desnudo”, concluye para la introducción del libro Ahí les dejo mi retrato, responsable del orden de los apuntes personales de la artista que aquí se publican.

“Pies pa´ qué os quiero si tengo alas para volar”- Frida Kahlo


El texto y las imágenes publicados pertenecen a la Revista Pensamiento Crítico, que autoriza su difusión siempre que se especifique la procedencia de estos contenidos. Fotografías y actualizaciones diarias en http://www.facebook.com/Rpensamientocritico.

3 comentarios:

  1. Siempre he amado la figura de Frida, me atrapó su obra y su arte pero sobre todo y por encima de todo la forma en la que amó a Diego. nunca he conocido un amor más sincero y desinteresado que aquel. Creo que el jamás la quiso como ella a él. A pesar de tanto dolor nunca se lamentó decía "que los margenes de un río no sufrian por dejarlo correr". Impesable y practicamente imposible de soportar el dolor de una mujer enamorada ante muchos lios de él, siempre respeto la libertad de Diego, para mí no hay más puro que ese. Abandonar tu felicidad por hacer feliz a tu compañero. Apasionante su vida. Precioso artículo.

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  2. No había escuchado ese programa de Carne Cruda, gracias. Qué grande Chavela y qué grande su amor por la Kahlo!

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  3. Amor y del ciego. La imagen de Frida superó con creces a la de Diego. Hoy en día deberíamos decir que él se casó con Frida Kahlo.

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